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INFANCIA
“Papá hace Yoga, mamá hace
tejido en crochet, calculen lo que sucedió: por pura iniciativa sexual me
concibieron en una tarde muerta de domingo encima de una cama doble marca
Artecto.
Todo transcurrió normalmente,
casi me muero en el parto, creo que nací medio muerto, no lloré, me conectaron
a una máquina, nací prematuro, mamá dice que yo no quería nacer, pero,
tranquilos, para beneficio de pocos y como celebridad local decidí triunfar por
encima de la adversidad.
Desarrollé un interés por mis
verdaderas compañías, el televisor, la empleada de la casa, mi verdadera mamá
mental, por ello me encanta lo realmente tropical, la salsa vieja, la música en
balada latinoamericana, pura poesía, más conocida como música pa’planchar, las
cosas simples y ya, cosas que digan de frente: “Soy un pregonero y aquí está
este pregón”. La televisión fue mi refugio, y maravillarme por las tecnologías
de todo tipo, desde adminículos, hasta cosas mentales.
ADOLESCENCIA
Fui un niño solitario, de
chocolisto, chocorramo, cavo, chomelo, chococrispis, viendo a las 4:30pm toda
la televisión posible, poseo la tecnología para construir un organismo
cibernético superdotado, ahí nacería mi noción de amor.
Ahí me empecé a dañar, luego
vino la hormona y aprendí sobre realidad virtual sexual, yo podía poseer a
cualquier mujer que mi mente se lo propusiera, ahí se estimuló mi creatividad;
ese recurso de la mente humana se estimula: si y sólo sí, existe una
adolescencia solitaria.
Tuve infancia enfermiza, me
dio asma, hasta casi los 14 años, después se me curó, así que me quedaba con
mis juguetes, mis artes marciales, y los libros de mi abuelo.
JUVENTUD UNIVERSITARIA
Pertenezco a la primera
generación multimedia. Es decir los que vivieron la frustración de no poder
contar que era La Guerra
de las Galaxias, y menos ET, o Flash dance. Entonces aprendí a contar historias
a mi estilo. Eso sumado a la adolescencia solitaria hizo que el 6 de Mayo de
1990 contara mi primer cuento en una plazoleta universitaria: “El Vengador
Académico”. Me vinculé al proceso del nacimiento de la Cuentería (Narración
Oral) en Colombia, ahí fue, ese venenito tenía que salir. Pasaron los años y
terminé estudiando en varias ciudades del mundo, y he ahí que un día buscando
los cuenteros en un país lejano, encontré el Stand-Up Comedy, “Try this my
lad”, y lo intenté con una conexión inesperada, el Stand-Up Comedy, una técnica
de comedia, un estilo más allá del chiste, una manera de reírse con el público
de nosotros mismos, volvería a Colombia con varios gusanos carcomiéndome por
dentro.
POSTUNIVERSIDAD.
Graduación, sí tengo por ahí
un afiche que dice que soy universitario graduado del Delta Synergy Group de la Universidad de
Toronto, en algo de Educación, validación con nombre extranjero de las cosas
que estudie: Ingeniería de Sistemas, Antropología, y Educación, pero dentro la
queja, mi paper final sobre el Amazonas, indígenas todo el día, selva,
chamanes, yajé, cactus, cosmologías, me vinculé a trabajos de investigación y
me moría de hambre mientras top models ganaban millones en afiches de
publicidad. Un amigo me dijo: “necesitan a alguien chistoso en una emisora, por
qué no va que ud era el cuentero que más me hacía reír en la universidad y en
los camps de verano”. “Listo, vamos a ver que pasa por la calle”. Dije yo.
LA
MEGA.
Entré a La Mega, la radio por las
mañanas, madrugar a las 5am. Todos los días, sueldo, un viaje a saldar mis
estudios y regresar, todo en orden, así que todo estaba planteado, la radio al
lado de personajes que oía cuando estaba en el colegio, Alejandro Villalobos,
hacer equipo, y sacar adelante una idea que tenía: “Always return to basics”,
dije: “Hagamos radionovelas, pongamos a la gente a sufrir oyendo radio”, nació
“Trátame Suavemente”, las historias de una niña llamada Catalina, enamorada y sometida
a la voluntad de su novio (o casi) de Mi Andy, y complicada situación, de un
momento a otro la gente se pegó de la radio a oír que pasaba con un tipo que
era una caspa con la novia: “Mi Andy, estás todo lindo conmigo”, “Oiga Catalina
por qué no se larga para el sofá que ud. Está toda tibia, que asco!”. Lindo,
muy bonito, el reflejo de nuestra manera de pensar afectivamente en esta
sociedad. Luego hubo más éxitos, versiones de lo mismo en distintos escenarios:
“Titanic”, parodia de la película usando a los mismos personajes, “James el
Taxista”, otro personaje, “Francia”, la secretaria de La Mega, y un nuevo éxito: “Juan
Bracitos”, la crueldad de toda una sociedad contra los defectos de cada cual,
un niño no tiene bracitos y pareciera que el mundo entero no lo supiera. Y
después de 5 años y medio de trabajo cerré mi capítulo en la radio con otro
éxito: “El Tinieblo”, un hombre que no sabe que está cuadrado con una vampira
que le pone los cachos con el que pueda, y él enamorado sin saber nada de su niña.
Viajes, conocer gente, y muchas oportunidades.
LA TV.
En el año 98 se fundan los
canales privados, y había que rellenar espacios, me llaman para un programa
llamado “Pido la Parola”,
no me acuerdo de mucho porque dormía como 2 horas diarias, así que puedo decir
que fue una aventura espeluznante, fama, licor, Fiestas, (me sentía Shaggy) una
época digna de un especial de E! True
Hollywood Stories, o I! True
Chapinero Cuitas. Me salí a tiempo y el programa se acabó. Luego llegó la
animación virtual a City TV y fui la voz de un mounstruo virtual llamado Fobio,
franquicia de un programa norteamericano, me ponían una máscara con rayos láser
apuntándome a la cara y el mounstruo hacía todo lo que yo expresaba. El
programa lo veía la gente y era de variedades, juegos interactivos y regalos,
para edades entre los 10 y los 16 años. Me llamaron para hacer las voces
animadas de la serie de Betty la
Fea en cartoons, hice las voces para “Bettytoons” de Nicolás Mora, Freddy Contreras, Daniel Valencia, y una
cantidad de incidentales, el portero, la vaca, el conductor, el pescado, la
empleada, etc. Eso fue con “Conexión Creativa” y los dibujos animados fueron mi
sueño y se está cumpliendo, por ahí hay muchos proyectos, me dicen el “Capitán
Piloto” de todos los pilotos que he grabado en mi vida.
En dibujos animados soy todas
las voces de una serie llamada “Paciencia” de Colciencias, que se emite en los
horarios de Jack El Despertador en RCN Televisión. Hice 15 capítulos del
concurso de City TV llamado “Mi Otro Yo”, en el cual fui el conductor del
programa.
STAND-UP COMEDY
El Stand-Up Comedy es una
técnica de la comedia, como técnica es la de mayor dificultad, es tan difícil
que parece fácil, pero su dificultad radica en los siguientes parámetros,
originalidad de contenido, de estilo, de estructura, de método. Si ud. No es un
buen observador no será un buen comediante de Stand-Up Comedy, si ud. No es un
buen intérprete, tampoco, es la suma de muchas cosas, y se parece mucho al Zen.
Es ritmo, es potencia, es convertir mucho del “qué” interior en “cómos” y
brincarse lo obvio. El humorismo es distinto, no se necesita ser original, el
chiste sobrevive con una interpretación normal, está hecho para sobrevivir
hasta leído, depende de la memoria como destreza, más no como libertad, es decir,
saberse mil chistes te hace chistoso, pero no divertido. Es llegar a un “qué”
con la obviedad inmediata, con lo esperado, o con una salida marcada, en la
comedia es distinto, en la comedia se debe sorprender, a la comedia no la
sostienen opiniones, la sostiene el hecho de hasta donde se puede abandonar a
si mismo el comediante y llegar donde otros no llegan. Sorprender, entregar,
entretener, ser profesional: “Tienes una
silla, un vaso de agua, una luz y un micrófono, ¿qué vas a hacer con todo eso
muchacho?, yo pregunto”, eso me lo dijo en uno de mis primeros shows como
comediante un hoster de un bar de Stand-Up Comedy en Canadá, respondiendo a la
pregunta de ¿qué es Stand-Up Comedy?.
Stand-Up Comedy: El mayor derroche de talento, con el mínimo de recursos.
“La Pelota
de Letras”. Por Andrés López.
En el año 1999 terminé de
escribir “La Generación
de la Guayaba”
una obra que fue evolucionando, llegando a presentarse con boletería agotada
todos los miércoles en el Hard Rock Café de Bogotá desde Febrero hasta la fecha. También fui
el responsable de escribir la obra “A mi me irrita ese” la cual dirigí, donde
hicieron su debut como comediantes Isabella Santodomingo y Alejandra Azcárate.
También me entrené como creador de comedias y “sacar el comediante interior”
para todas las personas.
La Pelota de
Letras se consolidó, barrió en taquilla en una breve temporada de 10
presentaciones en el Teatro Nacional de la Castellana, y luego en
el Teatro Nacional de la 71 otras 5 presentaciones, agotó boletería, se llenó,
y que decir de la temporada reciente en Cali, primeros días de Junio en el
Teatro Jorge Isaacs, lleno total, tres funciones. La Pelota de Letras es la obra
de la colombianidad de la puerta de la casa para adentro.
Por: Andres López
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