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Caracol
Noticias - 2005
NUEVA
YORK, EEUU - En su sitio en internet,
la organización defensora del medio
ambiente Greenpeace, ha puesto una docena
de juegos por computadora que colocan
al usuario en el papel de un activista
ecológico que debe lidiar con las principales
amenazas al planeta Tierra.
En ‘Stop the Whaling’, el jugador
tiene que colocar su pequeña balsa frente
a una embarcación con arpones para salvar
a las ballenas de sus depredadores,
una tarea similar a la que debe realizar
en ‘Eco quest’, un juego que propone
rescatar a especies en peligro de extinción.
‘Crop Raider’, en tanto, emula al
mítico juego ‘Pac Man’ de Atari, solo
que ‘Munchitt’ debe comerse los cultivos
modificados genéticamente que se encuentran
dispersos a lo largo del laberinto.
Es solo descontaminando bien el área
como se puede subir de nivel.
Otros son más simples y se acercan
más a una ilustración interactiva que
a un juego de computadora propiamente
dicho, como ‘Bush Nose’, en el que el
jugador controla el logotipo de la empresa
petrolera Mobil e, involuntariamente,
arrastra consigo la nariz del presidente
estadounidense.
"¿Quién conduce a George W.
Bush por la nariz? Descubra de dónde
viene realmente la política de la Casa
Blanca", dice la presentación de
‘Bush Nose’.
Otra idea similar es la de ‘Spank
Esso’, en el que la persona manipula
el símbolo de la mano del sistema Windows
para dar palmadas al logotipo de la
empresa petrolera Esso -en este caso,
con las dos letras ‘s’ en forma de signo
del dólar- por ‘destruir nuestro planeta’.
‘Nuclear Solitaire’ es un juego de
naipes con datos históricos e información
relevante sobre la política antinuclear
que tiene impresos los rostros de los
líderes mundiales más buscados: Aquellos
que amenazan el futuro de la humanidad
con armas nucleares.
"Disfrute siendo unilateral
con el solitario nuclear", dice
la presentación de ‘Nuclear Solitaire’,
y que al final, cuando el jugador triunfa,
lanza la frase "Peace Wins"
(gana la paz).
Greenpeace presentó este juego de
barajas a los delegados de la Conferencia
Preparatoria para el Tratado de No Proliferación
Nuclear que se celebró en Ginebra en
2003.
En la esfera comercial, el fabricante
Play Station 2 lanzó a finales de 2003
el juego para consola ‘Breath of fire:
dragon quarter’, ambientado en "un
mundo subterráneo que el tiempo ha olvidado".
Los jugadores deben derrotar a un
grupo de adversarios mientras recorren
el camino que los lleva a la superficie
de la tierra, que ha sido devastada
por una catástrofe ecológica que ha
forzado a la civilización a asentarse
permanentemente en la ciudad subterránea
de Shelter.
Un juego para ordenador que ha sido
exitoso desde su lanzamiento hace tres
años es ‘Zoo Tycoon’, cuya segunda versión,
‘Zoo Yycoon 2’, de Microsoft, salió
a la venta este año, y en la que el
jugador es desafiado a construir el
‘Zoo’ más saludable del mundo.
Al otro lado del espectro de ofertas
está ‘Sim City’, en el que la naturaleza
es más bien el enemigo. El jugador tiene
el poder de Dios para esculpir montañas
y sembrar bosques, pero también para
desencadenar desastres, como huracanes
y volcanes en erupción.
El uso de vídeojuegos para despertar
la conciencia ambientalista no podría
considerarse popular, pero al menos
existe interés por tantear el terreno
de su utilidad y continuo uso, como
lo demuestran Sidney Dobrin, Cathlena
Martin y Laurie Taylor.
Este grupo de investigadores ha solicitado
en varios sitios en internet ensayos
que abunden sobre temas como el diseño
de vídeojuegos para crear conciencia
ecológica, cómo es retratada la naturaleza
en los juegos ya existentes y cuál es
la relación entre ciencia y naturaleza
en esos productos informáticos.
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