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Caracol
Noticias - 2005
PEREIRA,
Risaralda (Golcaracol.com) – Terminó
la presión de enfrentar a Brasil, campeón
del mundo en la categoría Sub 20, y
con una victoria 1-0 en el bolsillo
los jugadores de la Selección Colombia
entraron a su camerino para dar rienda
suelta a toda la emoción acumulada.
Entre cánticos, abrazos y lágrimas,
la plantilla gritaba “vamos, vamos al
Mundial”, celebrando el boleto que se
obtuvo de maneta anticipada para participar
en mitad de este año en el campeonato
más anhelado por cualquier escuadra
juvenil.
Holanda 2005 es una realidad para
los ‘cafeteros’ y por eso en el camerino
del estadio Hernán Ramírez Villegas
de Pereira la felicidad fue sólo una.
El arquero Libis Arenas, uno de los
destacados en el partido del domingo,
tomó el micrófono y el rol de periodista
para buscar la reacción de sus compañeros.
“¿Cómo te sientes?, ¿cómo se siente
este momento?, preguntó el improvisado
reportero al defensor Camilo Zúñiga.
“Una alegría inmensa, súper contento
Libis”, respondió el zaguero.
Tras la explosión de júbilo, jugadores
y cuerpo técnico se abrazaron para reflexionar
sobre el logro conseguido. El técnico
Eduardo Lara agradeció el trabajo de
los futbolistas sobre el terreno de
juego y pidió mesura, pues aun falta
enfrentar a Argentina y Venezuela para
conseguir el título del Campeonato Suramericano
Sub 20.
“Si Dios lo permite y nosotros mantenemos
la calma, mantenemos la tranquilidad,
lo podemos conseguir, pero con los pies
sobre la tierra muchachos. Disfruten
ahora, pero cuando lleguemos al hotel
ya empecemos a pensar en lo que va a
ser Argentina y en lo que va a ser Venezuela.
Quiero agradecerles, quiero felicitarlos,
han hecho llorar a este viejo hoy de
la alegría”, manifestó el adiestrador.
Para terminar la celebración, un
espacio de oración a través del cual
se agradece la ayuda extra. “Siempre
leo el salmo cien, recomendado por mi
madre y yo sé que él me protege y me
da fuerza a mí y a todos mis compañeros
para sacar todo esto adelante”, explicó
el jugador Luis Gabriel Castro.
Esa fusión de dicha, interpretación
y fe sirvió para festejar el gran triunfo
del balompié juvenil colombiano. El
proyecto continúa con éxito y queda
como objetivo el máximo trofeo regional
que no se celebra en el país desde hace
18 años.
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